Visita nuestras páginas CMMAS.org VS13
x
+
SONIC IDEAS | EXTRAS | CMMAS | CONTACTO | LOGIN
Vol2 No.2 INICIO
HOME
Vol 2 No. 2
Login
email:
Password
Olvidaste tu password? / Forgot your password?
No tienes cuenta? / You do not have an account? Registrate! / Register!


Cupon
codigo:

Notas del editor

El presente número de Sonic Ideas/Ideas Sónicas está dedicado a conceptos del pulso en la música electrónica y electroacústica. Por una parte, aunque cortejando a veces la ritmicidad, es mas bien el desarrollo tímbrico la preocupación principal de los compositores acusmáticos europeos. Por otra parte, aquellos que trabajan el estilo popular, sumados a otros que podríamos llamar 'del nuevo mundo' (Uds. saben quienes son!) han buscado enfatizar el ritmo y la repetición. Al examinar el concepto del ritmo, la colección de textos aquí presentada contiene discusiones de estilo, musicología, técnica compositiva y el uso de algoritmos aplicados a la construcción rítmica y a las nociones más generales de proporción y forma. Este número contiene a su vez, testimonios personales de artistas emergentes y establecidos.

Simon Emmerson nos trae una discusión del tema de la pertenencia y la identidad regional al examinar obras latinoamericanas de los 80 –una década importante en el desarrollo de la música electrónica latinoamericana. Al examinar la ritmicidad desde el punto de vista del contexto musicológico y de lo que podríamos asomar es una arqueología del secuenciador, Paul Jackson se asoma a la escritura/programación pianolística de Antheil en su Ballet Mécanique. Bob Gluck nos presenta un fascinante recuento de su aproximación al ritmo en los años 60 y 70. Estudiando la continuidad entre el ritmo percibido como textura y su percepción como pulso dividido, Alberto Novello y Juan Sebastián Lach exploran el uso de las leyes de segregación de las corrientes perceptuales con el fin de crear música. Finalmente, Jan Trützschler von Falkenstein nos presenta sus mapas auto-organizados (tipos de red neural) en su aplicación a la composición electroacústica.

Me parece que este número no estaría completo sin los testimonios personales de algunos artistas de interés, más bien aparte de su pensamiento académico. Estos testimonios permiten asomarnos al proceso creativo y específicamente aquí, al uso del ritmo desde el territorio de la poética; personal y subjetivo, pero valioso a la vez. Como compositor, al menos yo, no cambio el Credo de John Cage por cien estudios rigurosos de psicología de la música. Al final, me parece que lo que hace atractivo al compositor es su individualidad, su persona vertida en música, su verdad particular y sesgada. Una primacía de lo específico frente al 'conocimiento' general. Jóvenes compositores como Natasha Roberts y Joe Snape nos presentan sus posturas en cuanto al ritmo, mientras un creador venezolano, Miguel Noya, más establecido, nos recuenta prácticas de vieja escuela que nos ayudan a contextualizar mejor el presente. Thor Magnusson, de Islandia, creador de las novedosas herramientas de interpretacion y composición Ixi Quarks, nos presenta su perspectiva dual de compositor y programador sobre la (in?)deseabilidad de la precisión del ritmo programado.

Finalmente, y como una contribución menor, he hecho una breve reseña de una aplicación para el iPhone que permite la interpretación y composición en directo. Se trata de GLISS por Jan Trützschler von Falkenstein. El iPhone está convirtiéndose gradualmente en un controlador musical gracias a su pantalla táctil y a sus acelerómetros. Puedo anticipar que este es solo el comienzo en materia de programas de creación musical tanto para él como para el iPad. Espero que los futuros pads que pronto ha de ofrecernos Google con su sistema operativo Chrome o bien dispositivos similares basados en Linux, permitirán una creatividad tecnológica similar y serán reseñados en esta publicación. Esto será no solo para su evaluación crítica pero también para la documentación de esta época fascinante en la cual máquinas de computación genéricas están siendo convertidas en instrumentos musicales expresivos.

Deseo que Uds. disfruten esta selección de textos que hemos recopilado y que se animen a expresar sus propias perspectivas críticas en futuras entregas de Sonic Ideas/Ideas Sónicas, publicación esencial de la música digital y el arte sonoro latinoamericanos.

Con mis mejores deseos,
Julio d'Escriván

 

Editors notes

The present Issue of Sonic Ideas/Ideas Sónicas is dedicated to concepts of pulse and rhythm in electronic and electroacoustic music. On the one hand, although sometimes flirting with rhythmicity, timbre has been traditionally paramount for European acousmatic composers. On the other hand, those working in popular styles of electronic music and some we could broadly term 'New World' composers (you know who you are!) have sought to emphasize rhythm and repetition. In looking at rhythm, the collection of texts which make up this issue presents discussions of style, musicology, compositional techniques and algorithmic composition applied to rhythmic construction and the wider notions of proportion and form. It also contains artist staments from established and emerging composers.

Simon Emmerson takes us through a discussion which considers ideas of belonging and regional identity by looking at specific works from the 80s –arguably, a crucial decade for the development of Latin American electroacoustic music. In looking at rhythmicity from the point of view of musicological context and what could be boldly termed an archeology of sequencing, Paul Jackson examines the pianola writing/programming of Antheil's Ballet Mécanique. Bob Gluck provides a fascinating account of his personal encounter with pulse in the late 60s and early 70s. Studying the continuum between rhythm perceived as texture and rhythm perceived as pulse division, Alberto Novello and Juan Sebastián Lach explore the use of stream segregation laws to make music. Finally, Jan Trützschler von Falkenstein takes us though his self organising maps applied to electroacoustic composition.

I feel that this issue would not be complete without personal views of artists, separate from academic pursuits. These statements from composers allow us an insight into creativity and, here specifically, into the use of rhythm from the territory of poiesis; personal and subjective but nevertheless valuable. A primacy of the specific and particular over general 'knowledge'. As a composer, I for one, would not trade Cage's Credo for a hundred rigorous statistical studies and tests in musical psychology or cognition. After all, what makes composer's attractive is their individuality, their persona as poured into music. Up and coming Brtitish composers like Natasha Roberts and Joe Snape give us their position on rhythm while an older electronica composer, Miguel Noya from Venezuela, muses on early sequencing practices. Thor Magnusson, from Iceland (and creator of the Ixi Quarks composition and performance tools), shares his views from the dual perspective of composer and programmer into the (un?)desireable accuracy of rhythm in computing.

Finally, last and by all means least, I have contributed a short review of an iPhone App for live electronic music performance, GLISS by Jan Trützschler von Falkenstein. The iPhone is gradually becoming a musical controller thanks to its multitouch screen and accelerometers and I expect we will be seeing more compositional apps for it as well as the iPad. I hope the impending future 'google pads', 'chrome OS pads' and Linux based notebooks will allow similar technological creativity and that perhaps they will be reviewed in future issues of this journal. This, not only for the critical evaluation of these devices but to log these fascinating times in which general computing machines are becoming expressive musical instruments.

I hope you will enjoy the selection of texts we have put together and will express your own critical views through future contributions to this seminal journal for Latin American digital musics and sound art.

Best wishes,
Julio d'Escriván