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Notas del editor

El intérprete de música mixta: perspectiva histórica, aportaciones y desafíos

 

Tanto el círculo de la Elektronische Musik en Colonia, como el de la Musique Concrète en París, lograron liberar a la creación musical de las limitaciones impuestas por las características acústicas de los instrumentos tradicionales y por las prácticas interpretativas de la música occidental de concierto. Ambos movimientos inauguraron la posibilidad de hacer música sin la intervención de intérpretes, partituras o instrumentos musicales. Paradójicamente, estos grupos vieron nacer en su mismo seno al género de la música mixta, el cual introduce la ejecución instrumental o vocal en vivo como parte de su vocabulario sonoro y expresivo.

 

Algunos compositores dieron un nuevo impulso creador a la interpretación musical al reconocer las posibilidades que la presencia del intérprete y del instrumento ofrecían al interactuar con los nuevos medios sonoros. En 1952, en un trabajo pionero, Bruno Maderna compuso en colaboración con Meyer-Eppler Musica su Due Dimensioni, para flauta, percusión y cinta, la cual fue estrenada ese mismo año en el Festival de Verano de Darmstadt. El programa de mano mencionaba: "Musica su Due Dimensioni es un primer intento por combinar las antiguas posibilidades mecánicas de la música instrumental con las nuevas posibilidades de la producción de sonido electrónico...".1 Esta naciente orientación compositiva trajo efectos inmediatos en la difusión de nuevas prácticas instrumentales e interpretativas.

 

La experiencia de ejecutar obras mixtas en concierto, confronta al intérprete con una realidad musical muy distinta a la de la práctica interpretativa del repertorio acústico tradicional. La implementación de nuevos campos sonoros en la creación musical a través del uso de nuevas tecnologías, en las que los sonidos transformados o sintetizados pierden su principio de identidad causal, rebasando cualquier modelo vocal o instrumental, así como su organización en estructuras diferentes de aquellas correspondientes a los esquemas de la tradición de la música occidental de concierto, han impuesto nuevos desafíos en lo que se refiere a los procesos interpretativos de la obra que combina materiales electroacústicos con la interpretación en vivo. Cuando la tecnología es utilizada en combinación con la ejecución instrumental o vocal en vivo, surgen cuestiones quizás nunca antes contempladas en la práctica musical convencional. La integración con los nuevos materiales sonoros, la interacción con computadoras y el manejo de diferentes tipos de software, la decodificación de la partitura y el control de la sincronía, el uso de la producción del sonido instrumental combinada con la aplicación de dispositivos electrónicos para su transformación, la utilización de diferentes tipos de micrófonos, el uso de sensores y pedales, así como la adaptación a las relaciones de estímulo-respuesta establecidas entre el intérprete y los altavoces en el contexto de distintos diseños de espacios acústicos en los sistemas multicanal, son sólo algunos de los aspectos distintivos de la interpretación del repertorio mixto que merecen especial atención.

 

Más allá de las particularidades técnico-musicales involucradas en la ejecución de este género, la interacción entre intérpretes y compositores ha marcado de manera fundamental el desarrollo estético y tecnológico de la música electroacústica. A su vez, la presencia de la tecnología en los procesos interpretativos del repertorio mixto ha influido de manera contundente en la evolución de las nuevas técnicas instrumentales, moldeando di- recta o indirectamente la praxis musical contemporánea. No obstante, a un poco más de 60 años del surgimiento del género mixto, el papel del intérprete en el campo de la música electroacústica, sus aportaciones y las consecuencias de estas interacciones, constituyen un campo de estudios merecedor de un abordaje más sistematizado. En este sentido, la producción de trabajos de investigación sobre intérpretes del repertorio mixto que hayan participado en movimientos, laboratorios o centros de creación musical vinculados a la música electroacústica y experimental, así como su conexión con compositores y artistas sonoros, es aún escasa. De una manera particular, nos encontramos ante la necesidad de desarrollar metodologías específicas para los procesos de enseñanza-aprendizaje de la música mixta, de crear nuevos materiales didácticos dirigidos hacia la consolidación de una tradición interpretativa de este repertorio y de perfeccionar el entrenamiento teórico-práctico especializado para instrumentistas interesados en la interpretación de dicho género musical.

 

En este nuevo número de Ideas Sónicas/Sonic Ideas, presentaremos trabajos que contribuyen a la reflexión en torno a la figura del intérprete a través de los últimos 60 años, así como a su praxis musical en la actualidad.

 

Barry Truax describe sus experiencias creativas a lo largo de más de 45 años combinando la ejecución instrumental en vivo con materiales electroacústicos en soporte fijo. El autor discute sobre las complejidades propias de este repertorio e incluye propuestas relacionadas con aspectos tecnológicos y artísticos de la ejecución de la música mixta.

 

Nicole Canham y Carlos López Charles exploran los factores determinantes para llevar a cabo una práctica colaborativa continuada y exitosa entre intérprete y compositor, a través de las diferentes etapas de creación de un nuevo repertorio para clarinete, electroacústica y video.

 

Marcelo Zanardo y Alejandro Brianza discuten el proceso de trabajo por medio del cual concretaron la obra Estudio, para flauta dulce y electroacústica. Los autores examinan el proceso compositivo, la organización temporal y el uso de técnicas extendidas en la obra propuesta, realizando un trabajo de pormenorización sobre las complejidades comunes a todo el repertorio de música mixta, tanto para su creación como para su interpretación.

 

Andrea Cohen hace una reseña sobre las perspectivas pedagógicas de la enseñanza de la música mixta. Cohen nos presenta su relato sobre la implementación del taller por ella creado y dirigido en el Conservatorio de Vitry sur Seine (Francia), entre 2006 y 2014, con el objetivo de desarrollar habilidades específicas para la formación de intérpretes en el campo del repertorio mixto y la creación musical a través de la utilización de nuevas tecnologías.

 

Jeremy Baguyos aborda la problemática de la conservación del material electroacústico en obras mixtas, cuando el hardware y/o el software se vuelven obsoletos o indisponibles. Baguyos analiza propuestas para el entrenamiento de intérpretes en el campo de las nuevas tecnologías para la promoción, conservación y estudio del repertorio de la música por computadora.

 

 Felipe de Almeida Ribeiro y José Luis Manrique Yáñez examinan importantes aspectos de la relación entre la notación y la performance de la música electroacústica tanto por el instrumentista tradicional como por el técnico de sonido - a través de la observación de obras de Stockhausen, Nono, Berio y Ligeti.

 

Sergio Castrillón desde una perspectiva histórica discute la exploración del timbre en la creación de la música electroacústica, examina las primeras obras para violoncello y electrónica compuestas a partir de 1950 y hace referencia a importantes cellistas que trabajaron con los nuevos medios y estimularon el surgimiento de una nueva mentalidad musical entre intérpretes de su tiempo.

 

Por último, Luciano de Souza Zanatta, Isabel Porto Nogueira y João Carlos Machado, presentan conceptos que han propiciado la creación de Lusque-Fusque, proyecto de investigación artística vinculado a la exploración de la voz y medios electroacústicos. Por medio del concepto de sound art y escucha pos-colonial, su trabajo se inscribe en una perspectiva que tiende a difuminar las fronteras entre compositor e intérprete.

Es importante señalar que los ejemplos de audio y video mencionados en los diferentes artículos están disponibles en la versión digital de la revista en: www.sonicideas.org

 

Quisiera agradecer a todos los autores que han contri- buido con esta edición de la revista Ideas Sónicas/Sonic Ideas, a Adrián Nucci por el trabajo editorial y de manera especial al Dr. Rodrigo Sigal, director del Centro Mexicano para la Música y las Artes Sonoras, por la confianza depositada en mi trabajo y por su cordial invitación para ser la editora de este número.

 

Deseo que los lectores de Ideas Sónicas/Sonic Ideas disfruten de los trabajos presentados en esta edición y que las ideas aquí discutidas contribuyan a enriquecer, de manera sustantiva, la reflexión en torno al papel del intérprete de la música electroacústica, sus aportaciones y desafíos en el contexto del quehacer musical en el siglo XXI.

 

Iracema de Andrade*

1 Chadabe, Joel. Electric Sound: The Past and Promise of Electronic Music. Prentice Hall, Inc., New Jersey, 1997, p.36.

* Iracema de Andrade es Becaria del Programa de Creadores Escénicos 2015 del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes.

 

 

 

Editor´s notes

The Performer of Mixed Music: History, Contributions, and Challenges

 

The movements known as Elektronische Musik in Cologne and Musique Concrète in Paris were able to set musical creation free from the limitations imposed by the acoustic features of traditional instruments and the interpretative practices of Western concert music. Both movements opened the possibility of making music without the intervention of performers, scores, or musical instruments. Paradoxically, these movements also witnessed the birth of the mixed music genre from within their own core, reintroducing live instrumental or vocal performance as a part of its sonic and expressive vocabulary.

 

Some composers added a new creative impulse to musical performance by acknowledging the array of possibilities offered by interpreters and instruments while interacting with new sonic media. In 1952, the pioneering work co-authored by Bruno Maderna and Meyer-Eppler, Musica su Due Dimensioni for flute, percussion, and tape, was premiered at the Darmstadt Summer Festival. The concert program stated: "Musica su Due Dimensioni is a first attempt to combine the past possibilities of mechanical instrumental music with the new possibilities of electronic tone generation...".2 This emerging focus on mixed music composition had an immediate effect on the spreading of new instrumental and interpretative practices.

 

The experience of performing mixed works in a concert setting confronts performers with a musical reality that greatly differs from the interpretation of the traditional repertoire. The implementation of new sonic parameters in musical creation using new technologies - where synthesized or transformed sounds lose their causal identity principle, surpassing any vo- cal or instrumental model, and are organized into structures that greatly differ from those of traditional classical music - poses new challenges in the performance of works combining electroacoustic materials with live performance. When technology is used together with live instrumental or vocal performance, new issues that have never been considered in conventional musical practice become apparent. Some of the most distinctive aspects of mixed music repertoire include: Integrating new sonic materials, interacting with comput- ers, and handling different types of software; decoding the score and controlling synchrony; handling the production of instrumental sounds while using electronic devices to transform these sounds; using different types of microphones, sensors, and pedals, as well as adapting to stimulus-response relationships established between performers and the speakers in the context of the different acoustic space designs of multi-channel systems.

 

Besides the technical and musical particularities involved in the performance of this musical genre, the interaction between performers and composers has been a fundamental aspect of the aesthetic and technological development of electroacoustic music. At the same time, the presence of new technologies in the interpretative processes of the mixed repertoire has expanded the use of extended instrumental techniques and has influenced, directly or indirectly, the current contemporary music practice.

 

Despite the fact that the mixed genre has been around for a little over 60 years, the performer's role in electroacoustic music has not received enough attention. In this sense, the research about the challenges and accomplishments of electroacoustic performers who have been involved with the creation of the mixed repertoire, and their association with compos- ers and electroacoustic labs, is still limited. Furthermore, there is a need to develop specific methodologies to teach and learn mixed music, create new didactic materials aimed at consolidating an interpretative tradition for this repertoire, and promote specialized theoretical-practical training for the instrumentalist interested in performing this musical genre.

 

The articles presented in this issue of Ideas Sónicas/Sonic Ideas intend to contribute to the discussion and development of a critical thought concerning the role played by the mixed music performer in an evolving technological and artistic context.

 

Barry Truax has been combining live performances with fixed electroacoustic sound materials for the last 45 years. He shares with us his creative experiences and discusses the complexities related to aesthetical and technological aspects in such mixed works. Truax also presents his com- positional methods and gives advice, to performers and composers, on practical issues that are usually involved in the creation and performance of mixed works.

 

Nicole Canham and Carlos López Charles investigate the key factors for a successful collaborative practice between performer and composer through the different stages of creation of three new works for clarinet, electroacoustic sounds and video, which are presented as case studies.

 

Marcelo Zanardo and Alejandro Brianza discuss their working system applied to the creation of Estudio (2013), for recorder and electroacoustic sounds. The composi- tional process, the organization of the temporal dimension, and the use of extended techniques are examined in the context of this specific mixed piece. The authors present a detailed study regarding compositional and performative aspects of the mixed repertoire.

 

Andrea Cohen offers an account of her experience in implementing a workshop at the Conservatoire of Vitry sur Seine between 2006 and 2014. She describes the peda- gogical strategies applied in the process of introducing her students to the musical creation using new technologies and to the performance of mixed music.

 

Jeremy Baguyos looks at the problematic topic of the conservation of electroacoustic materials when hardware and software become obsolete. He points out to the need for technically skilled performers taking on the responsibility of the production of electronics as a key factor to the preservation, repeated performances, and study of computer music repertoire.

 

Felipe de Almeida Ribeiro and José Luis Manrique Yáñez present important aspects of the relationship between music notation and performance or diffusion of the electroacoustic music. The authors' research topic is illustrated through the examination of works by Stockhausen, Nono, Berio and Ligeti.

 

Sergio Castrillón reviews the use of timbre as a major element in electroacoustic music from a historical perspective. He also examines the first compositions for cello and electroacoustic sounds created after 1950, and presents the artistic work of cellists whose commitment to the creation of a new repertoire through the use of new technologies encouraged a new approach to the music performance practice of their days. Castrillón concludes his article with the presentation of the cello as a central character in experimental music, visual and performing arts.

 

Finally, Luciano de Souza Zanatta, Isabel Porto Nogueira and João Carlos Machado introduce the aes- thetic and philosophical principles that are the foundation of their artistic research project - Lusque-Fusque - which explores the use of the voice combined with electroacoustic media, and which aims to erase the boundaries between the actions of composers and performers.

 

It is important to mention that the audio examples and videos cited in the various articles are available at the online version of the journal: www.sonicideas.org

 

I would like to thank all the authors that contributed to this edition of Sonic Ideas/Ideas Sónicas. Thanks to Adrián Nucci for the editorial work and to Rodrigo Sigal, Director of the Mexican Centre for Music and Sonic Arts, for inviting me as guest editor of the present issue.

 

Each of the works selected for inclusion in this issue represents a unique perspective on the role of performers in the processes of creation and interpretation of mixed music.role ield of mixed music. Each of the works selected for inclusion in this issu represents a unique perspective I hope that the dis- cussions and points of view expressed here may help to foster the study of the performer's contributions and challenges in the context of the musical practice in the XXI century.

 

Iracema de Andrade*

2 Chadabe, Joel. Electric Sound: The Past and Promise of Electronic Music. Prentice Hall, Inc., New Jersey, 1997, p.36.

* Iracema de Andrade is a member of the Program for the Performing Arts of the National Fund for Culture and the Arts of Mexico.